Tú me miraste
Y después de un tiempo
Yo te encontré.
Tú caminaste hacia mi
Y cuando no lo esperabas
Yo estaba ya frente a ti.
Tú pretendías hablarme
Y aunque buscabas el momento
Yo escribía sobre ti.
Tú me invitabas a salir
Y para no dañarte con mi presente
Yo me alejé de ti.
Tú no hacías nada
Y con el caos en mi relación
Yo pude contigo empezar a vivir.
Te acercas, te miro, tomas mi mano,
despacito acerco mi cuerpo al tuyo, más lento recorres mi cuerpo con
tus manos, respiramos un poco alocados.
Deseosos, apresurados, tímidos,
alertas, juguetones.
Mientras sueño con tus impulsos
desbordados, nuestros labios se acercan, susurran, cantan, ríen,
gritan, esperan, se buscan, se esconden...
Los ojos se ocultan, los párpados caen
para cerrar la luz y la sombra donde nuestras bocas se juntan se
torna color rosado. Se borra mi lápiz labial. Se borra el anhelo de
juntarnos un poco.
Nacemos. A través de un beso, nacemos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario